Impacto político por la foto que muestra a Alberto Fernández de festejo en Olivos en plena cuarentena

Después de dos días de evitar dar precisiones sobre la fiesta de cumpleaños de Fabiola Yañez en julio de 2020, una nueva foto complica al Presidente; varios referentes de la oposición anunciaron que evalúan pedir el juicio político

Un coletazo directo del escándalo que generó la difusión de la lista de ingresantes a la quinta de Olivos durante la etapa más restrictiva de la cuarentena fue la difusión de una foto del cumpleaños de la primera dama, Fabiola Yañez, rodeada de sus asesores sin ningún tipo de protocolo, y con Alberto Fernández en el fondo.

Lejos de disipar las dudas en torno a la veracidad de la imagen, el Gobierno decidió llamarse al silencio y este jueves, la periodista de LN+ Guadalupe Vázquez reveló un nuevo material del festejo, que complica aún más al jefe de Estado y a su pareja.

Alrededor de una mesa, y en un ángulo diferente al de la foto original, Fernández aparece junto a Yañez y a una decena de personas en franca violación a los protocolos que el propio Ejecutivo había establecido por entonces, en respuesta a la pandemia de Covid-19.

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La primera imagen de aquel día fue publicada en Twitter por el usuario @gonziver. Inmediatamente se generó una gran polémica porque supuestamente sería la demostración de que el 14 de julio se hizo una fiesta íntima por el cumpleaños de Fabiola y no se trató de “una reunión de trabajo”, como sostuvo el Gobierno.

La foto fue duramente criticada en las redes y la oposición retomó el tema. El jefe del bloque radical, Mario Negri, calificó la actitud de Fernández como “cinismo” y anticipó que evalúa pedir el juicio político del Presidente. En tanto, el diputado Juan Manuel López, jefe del bloque de la CC, dijo que la imagen es “indignante”. También el diputado porteño Hernán Reyes sostuvo: “El único responsable de los privilegios de Olivos es Alberto Fernández, que en el peor momento de la pandemia y con la sociedad angustiada, abusó de la confianza de los argentinos y nos mintió en la cara”.

En sonoro contraste, el Gobierno nunca se refirió al tema y lo minimizó con el argumento de que se trataba de una imagen trucada, que había sido digitalmente adulterada para perjudicar a Alberto Fernández. El Presidente había dicho que ese día no participó del encuentro sino que simplemente pasó a saludar.

Ayer, en el entorno del Presidente se limitaron a señalar: “Alberto está muy caliente con el asunto. Están viendo si es trucha. Lo están analizando”. Algunos colaboradores en Casa Rosada ayer creían que la foto está “trucada” y agrandaban la imagen en sus celulares buscando el engaño visual, pero nadie salió a confirmar ni desmentir la veracidad de la imagen.

Sin embargo hoy, la directiva llegó más claramente: la estrategia oficial es no hablar más del tema, a pesar de que el modo más sencillo de refutar la imagen, si es falsa, sería exhibir la original sin las supuestas adulteraciones. “No vamos a hablar más del tema”, ratificaron en el entorno presidencial. “Y si es fake tampoco tiene sentido que digamos nada. El daño ya está hecho y no suma darle entidad y seguir la polémica. Ya está”, atinó a decir un funcionario cercano al Presidente, que buscaba encapsular el conflicto.

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