Los restos de un cohete chino podrían impactar contra la tierra este fin de semana

El cohete, perteneciente a la Estación Espacial China, despegó el 26 de junio, su parte central se desprendió tras escasos segundos de su despegue, y ahora está fuera de control.

Los restos de un cohete chino, una parte del Long March 5B que ya cayó a Tierra el año pasado, se encuentra en proceso de caer sobre nuestro planeta, pero aún no hay certezas de cuándo o dónde impactará, debido a que este tipo de predicciones solo pueden hacerse con escasas horas de anticipación. La dificultad para establecer una predicción de la trayectoria de vuelo a varios días aumenta la incertidumbre.

Este tipo de pronósticos son realizados por organismos especializados o empresas privadas como The Aeroespace Corp., quien indicó que esta chatarra espacial caerá en algún lugar del Atlántico Norte, alrededor del 31 julio de 2022, a las 07:52 UTC, con un margen de error de 22 horas.

A pesar de ello, las posibilidades de que los restos del cohete impacten en un área habitada del planeta son muy bajas, alrededor de un 0,1%.

Esta nave, propiedad de la Administración Espacial Nacional China (CNSA), tiene 57 metros de alto, y pesa unas 870 toneladas en su totalidad. La misma, despegó el 26 de junio, y tras 520 segundos de propulsión, su etapa central, que pesa unas 18 toneladas, se desprendió y comenzó un descenso descontrolado hacia la tierra.

Según indicó Tiempo.com, los expertos aseguran que existe una gran preocupación ante la posibilidad de que las partes de esta pieza caigan a la tierra, como sucedió en dos ocasiones anteriores.

Recordemos que, en el año 2020, casi 20 toneladas de chatarra espacial ingresaron a la atmósfera de forma descontrolada, sobrevolando Los Ángeles y Nueva York, antes de caer al fondo del Atlántico Norte. También, en 2021, una de las mayores piezas de basura espacial que ha caído de forma descontrolada en la historia, impactó contra el Océano Índico.

Según los expertos en la materia, estos incidentes con restos de cohetes provenientes de China, demuestran que dicho país está asumiendo riesgos innecesarios.

Al respecto, luego de que la etapa central del último lanzamiento, en 2021, cayera en el Océano Índico, Bill Nelson, administrador de la NASA, señaló que China “no estaba cumpliendo con los estándares responsables con respecto a sus desechos espaciales”, lo que incluye la reducción de los riesgos durante el reingreso y una mayor transparencia en las operaciones de la CNSA.

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