Una elección llena de incertidumbre define la estrategia del 22 de octubre

Nacionales Por La nueva mañana
Nadie se anima a vaticinar qué puede suceder el domingo. Las PASO definirán candidatos y mapas nacionales. Cómo se imagina cada espacio, en medio de la apatía, la bronca y la desilusión.

PUNTO DE LARGADA

La muerte de Morena Domínguez terminó unificando el criterio de todo el arco político nacional sobre el final de la primera etapa de la campaña. Más por un efecto contagio y, hay que decirlo, un evidente aprovechamiento político de la situación, todas las fuerzas terminaron suspendiendo sus cierres de campaña de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo domingo. 

Pero el trágico episodio de Lanús no es el único en el que acuerdan el grueso de la dirigencia que jugará su suerte en tres días. Hay dos aspectos que preocupan y que, un hecho conmocionante con la muerte de una niña de 11 años, sólo suman elementos a la situación que genera temor en los equipos de campaña: el crecimiento de la abstención y el voto bronca. 

Esa situación preocupa naturalmente al oficialismo pero también a la oposición, que fragmentada dice temer que la falta de participación termine favoreciendo a quienes tienen “aparato” para mover el día de los comicios. Por esa razón se hacen cada vez más comunes los discursos que ponen el acento en la importancia de la participación. “Les pido que ejerzan el derecho a elegir quiénes son los que nos van a gobernar los próximos años, más allá de la bronca y la desilusión que tengan con alguna fuerza política”, dijo Schiaretti el miércoles en Buenos Aires. “Les pedimos a todos que vayan a votar. Por más que haga frío, que llueva, que estén decepcionados, que no crean en la política, este domingo tenemos una nueva oportunidad para decidir sobre el futuro”, dijo Horacio Rodríguez Larreta, en formato de spot, durante su última visita a Córdoba. 

Los candidatos de Unión por la Patria, sobre todo en las provincias, también están trabajando en una fuerte campaña de concientización que, con bajada de línea nacional, se vienen motorizando desde la mayoría de los organismos públicos nacionales. La preocupación del oficialismo es que, ante el desánimo, la movilización sea hegemonizada por aquellos sectores que están decididos a manifestar su descontento, haciendo crecer a los candidatos opositores. 

Esa situación se vive en los distritos en los que se votará el domingo, cuya suerte suele estar atada a los comportamientos nacionales. La provincia de Buenos Aires es el caso más extremo, sobre todo teniendo en cuenta las peleas que se contabilizan en los 135 municipios que la componen y que también definirán candidatos el domingo.  También habrá primarias en la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos y Catamarca; y elecciones generales en Santa Cruz.

La apuesta de Massa
Desde que se decidió apostar a una fórmula de unidad que deje a un costado las peleas internas, el objetivo de Unión por la Patria es que Sergio Massa resulte ser el candidato más votado el próximo domingo. Un resultado óptimo para el tigrense sería que su espacio resulte siendo el más votado, aunque entiende que lo primero es conseguir una buena base de puntos para acelerar hacia el 22 de octubre. 

Según entienden diferentes analistas, dentro y fuera del gobierno, el oficialismo debiese poder superar el piso de los 30 puntos, sumando incluso los votos que acompañen la candidatura de Juan Grabois. Ese número lo afianzaría como uno de los tercios que la vicepresidenta Cristina Kirchner afirmó que disputarán la elección. Tres tercios, dijo hace unos meses. 

En su mirada, los otros dos espacios que resultarán más votados son Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza de Javier Milei. El objetivo de todos es llegar a la segunda vuelta de noviembre, y lograr que los espacios opositores se vayan fragmentando con el paso del calendario. 

Larreta y Bullrich, una interna donde ambos se ven ganadores
Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich muestran encuestas totalmente increíbles. Según el lado de la interna de Juntos por el Cambio que uno quiera consultar, los números varían de una forma llamativa. De más está decir que los dos se ven ganadores y ambos aseguran que trabajarán juntos al día siguiente. Lo que sí, también ponen la responsabilidad de la garantía de ese trabajo de unidad en manos del rival derrotado. En ese ida y vuelta está el temor mayor de las cabezas estratégicas de la oposición que harán lo posible para que la munición con la que se fueron tirando a lo largo de todo este tiempo no termine resultado un archivo repelente para los votantes que tienen que cambiar su opción inicial el 22 de octubre. 

Milei busca cosechar el “voto bronca”
El que busca mojar el pancito en la sopa electoral cambiemita es Milei, que tendrá la primera gran prueba para demostrar que efectivamente ha logrado construir una referencia nacional, que todavía no se vio en las elecciones provinciales. Estancado en su crecimiento vertiginoso, el diputado deja a un costado las expectativas de resultar el candidato individual más votado pero sí está seguro que tendrá un lugar en el podio. Quizás, detrás de Massa, aunque en su deseo más profundo todavía quiere ocupar la centralidad de las tapas de los diarios del lunes. 

La estrategia para el espacio libertario es captar ese voto bronca y construir una base que luego buscarán nutrir con los votos que queden sueltos de los espacios que no pasen el filtro del 1,5% o que pierdan su interna. En ese lugar hay una particular atención sobre la interna de Juntos por el Cambio y un eventual triunfo de Larreta. Aunque públicamente fustiga al porteño y, cada vez menos, habla en buenos términos de Bullrich, Milei sabe que los votos de la ex ministra de Seguridad macrista representan una posibilidad para su espacio. De ese resultado, entonces, dependerá buena parte de la estrategia para la campaña que empezará el lunes. 

Schiaretti, en la avenida del medio
La interna de la izquierda y la candidatura de Schiaretti aparecen más atrás con la necesidad de construirse como una alternativa en medio de la polarización y la rabia que estalla. Por lo menos hasta ahora, ninguno de los espacios parece haber logrado terciar en ese escenario que se lleva todos los flashes y concentran la atención en el filtreo de memes y conversaciones en redes sociales. De no mediar batacazos, ambos espacios pasarán el filtro inicial y deberán comenzar a transitar su camino al 22 de octubre con el objetivo de crecer representativamente en el Congreso de la Nación para convertirse en actores de peso en la discusión parlamentaria y, desde allí, barajar y dar de nuevo. 

 (Ilustración: Daniel "Pito" Campos)
 

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