Qué dice el pronóstico climático trimestral
En este marco, el pronóstico climático trimestral desarrollado por un amplio grupo de profesionales de diversas instituciones prevé para los meses de septiembre, octubre y noviembre probabilidades muy altas de lluvias superiores a las normales sobre el norte del Litoral y oeste de Cuyo, y también para La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y noreste de Patagonia.
A su vez, se anticipan precipitaciones entre normales y superiores a las habituales hacia el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y noroeste de Patagonia. Normales sobre el centro-oeste de Formosa y Chaco, este de Salta y Santiago del Estero, mientras que se espera que sean inferiores a las normales sobre la región del NOA y sudoeste de Patagonia.
“Cuando hablamos de lluvias más intensas de las habituales, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción que tiene la tierra”, explicó Rusticucci y agregó: “Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que pueden estar muy arriba de lo normal en el noreste del país. Y dado que también se esperan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa zona van a traer mucha agua. De hecho, ya tuvieron que cerrar la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú”.
La región que abarca las provincias de Misiones, Corrientes, este de Formosa, Chaco y Santa Fe, junto con el sur de Brasil, y norte de Uruguay es la zona que se anticipa como el epicentro de las precipitaciones, pero las consecuencias de las lluvias abundantes pueden extenderse hacia el sur y afectar a la Provincia de Buenos Aires donde, por su geografía, las aguas escurren lentamente.
Frente a esta situación, el Servicio Meteorológico Nacional elaboró un trabajo estadístico que indica que, de las diez primaveras más lluviosas, cinco ocurrieron bajo los efectos de El Niño. En tanto que cuatro de las diez primaveras más frías se dieron bajo este fenómeno. El informe también señala que desde 1981 se registraron 15 eventos Niño durante la primavera, 5 de los cuales fueron fuertes. El último ocurrió en 2015.
De acuerdo con el comunicado de la OMM, el Niño actual será extremadamente fuerte, alcanzará su punto máximo hacia finales de este año y es posible que se convierta en el fenómeno más potente jamás registrado en las cuatro décadas que lleva el monitoreo de la organización. Además, su influencia no finalizará con el año 2026 sino que se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027.































