El volcán La Palma sigue en actividad: la lava llegó al mar

Tras unas horas de calma, se reanudó la actividad volcánica que mantiene en vilo a la población del territorio bajo dominio de España.

La lava del volcán de la isla española de La Palma sigue avanzando este martes y de forma más fluida, tanto que ya llegó al mar.

La colada de lava que emerge de la erupción volcánica de La Palma llegó al mar en una zona de acantilados en la costa de Tazacorte. A su paso, entró en una zona de plataneras y quemó plásticos de invernaderos y fertilizantes, creando una nube tóxica, ya diluida.

Lo único que se pudo ver, debido a que ya era de noche en España cuando la lava se abrió paso al mar, son piedras candentes que caen al mar. Según la televisión regional, el contacto tuvo lugar pocos minutos después de las 23 horas locales.

No se pueden ver todavía las columnas de vapor de agua que se deben haber formado por el choque térmico de la lava con el mar, columnas que llevan unos gases que pueden resultar tóxicas para los ojos, los pulmones y la piel.

La lava cayó al mar desde una altura de unos 100 metros por un acantilado situado en las cercanías de la playa El Guirre, en Tazacorte.

La calma previa a la erupción
A pesar de que se había registrado cierta calma, la actividad volcánica se reanudó a las 11 de la mañana -hora local- y comenzó a emitir lava cuatro horas después.

Nuevamente le siguieron dos horas de calma que sorprendieron a los científicos y, luego, volvió a emitir humo.

“La zona centro del núcleo de Todoque, en el municipio de Los llanos de Aridane, evacuado hace días, ha sido superada por la colada del volcán (...) y discurre aproximadamente a unos 150 metros hacia el oeste del centro de dicho núcleo poblacional”, explicó el Gobierno de Canarias en un comunicado.

Se esperaba que este mismo lunes la lava llegara al mar. Cuando eso ocurre se enfría y se solidifica, provocando una reacción química que conlleva un intenso humo blanco y libera gases tóxicos.

Los vecinos de la zona fueron evacuados y no hubo que lamentar víctimas
Como prevención, los vecinos de las zonas más cercanas fueron confinados para evitar que pudieran entrar en contacto con los gases tóxicos.

Las viviendas “ahora mismo están a dos kilómetros, hay seguridad suficiente, no creo que lleguen los gases a esos barrios”, afirmó a la televisión canaria Juan Miguel Rodríguez, alcalde de Tazacorte, la localidad aledaña a la zona donde la lava alcanzó el mar.

Por la erupción más de 6.000 personas tuvieron que dejar sus casas. No hubo heridos ni muertos.

La lava arrasó ya 656 edificaciones -no todas viviendas- y cubrió 268 hectáreas en esta isla de 85.000 habitantes que vive del cultivo del plátano y del turismo, según el sistema de medición geoespacial europeo Copernicus.

Con información de EFE.

Te puede interesar