Primer trabajo: por qué es clave la escuela secundaria para acceder a empleos de calidad

El último informe conjunto "Juventud, educación y trabajo" de Cippec y Argentinos por la Educación mostró la relación que hay entre la escuela secundaria y el acceso a empleos de calidad. Por qué es importante concretar los estudios, cuáles son las ventajas para el graduado y los desafíos en el mundo laboral.

Los estudios de nivel secundario son la herramienta esencial para la vida académica y laboral de cualquier persona. Permiten continuar la carrera con estudios en el nivel superior y además tener empleos de mejor calidad, con mejores salarios y entornos más desarrollados.

En la actualidad, la importancia de concretar los estudios secundarios pasa inadvertida. Se trata de una base fundamental para la experiencia de los jóvenes que se insertan en el mundo del trabajo y hacen sus primeras armas en el plano laboral.

En ese sentido, los empleos de calidad (entendidos como trabajo registrado estable de al menos 30 horas semanales que genera aportes jubilatorios) requieren un piso mínimo. Justamente ese base es la que dan los estudios en el nivel secundario, en cualquiera de las áreas en las que los jóvenes desarrollen interés y habilidades. Desde salud hasta finanzas, desde tecnología hasta moda, el título secundario es crucial.

Esta relación de la educación y el trabajo entre los jóvenes fue el marco de referencia que el último informe de Cippec y Argentinos por la Educación tomó como punto de partida para analizar cuánto y cómo incide finalizar la escuela secundaria con el acceso a empleo de calidad, lo que supone que las chances de que “se abran más puertas” para esa persona en su futuro aumenten.

empleo-jovenjpg

Los jóvenes y el empleo: la importancia de la escuela secundaria
El trabajo publicado recientemente tomó como datos para el análisis los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realizó el Indec entre 2003 y 2021. De allí surgen algunas conclusiones que sirven para detectar cuáles son las problemáticas, en qué se mejoró y qué falta para alcanzar mejores niveles de educación y empleo formal.

Los datos surgen del informe titulado “Juventud, educación y trabajo”. Se observó allí que en ese período de tiempo hubo un crecimiento real en la cantidad de jóvenes que terminan la secundaria, aunque ello no es condición que garantice, una vez en el mercado del trabajo, que puedan acceder a empleos de calidad, aunque sí confirmó que las chances crecen considerablemente.

De este modo, se puede afirmar que los jóvenes que terminan la secundaria tienen más probabilidades de acceder a trabajos de calidad. Por ejemplo, en 2021, el 33% de los jóvenes de 25 a 29 años con secundaria completa accedió a empleos considerados “de calidad”, mientras que el 9% que no concretó la educación media puso acceder a esta categoría.

“Los datos muestran una mejora en el acceso y terminalidad del nivel secundario en las últimas dos décadas. El título secundario es valorado por el mercado cuando comparamos el tipo de empleo que tienen quienes cuentan con título secundario versus quienes no han completado el nivel”, explicaron a Ámbito los especialistas Victor Volman, Eugenia Orlicki y Martín Nistal, de Argentinos por la Educación, quienes comandaron el estudio.

empleo-joven

Sin embargo, agregaron, “todavía hay grandes desafíos pendientes tanto en completar el nivel a tiempo, como en mejorar la situación de las mujeres en el mercado laboral”, resaltaron.

¿La terminalidad de la secundaria garantiza acceso a empleos de calidad?
Justamente, uno de los ejes del trabajo fue advertir si hubo crecimiento en la cantidad de jóvenes que finalizan sus estudios secundarios y si ese aumento tiene una relación con el acceso a empleos de calidad. Es decir, si tener título secundario permite tener un trabajo con buenas condiciones de desarrollo, en el marco de un convenio colectivo con beneficios (aportes jubilatorios, obra social, aguinaldo, etc.). una consecuente re:

El informe reveló que, de acuerdo a los datos de la EPH, durante el período 2003-2021, el sistema educativo se expandió y más personas fueron incluidas. Se observó que la proporción de adolescentes de 13 a 17 años fuera de la escuela cayó del 9,5% en 2003 al 3,4% en 2021. En paralelo, la proporción de escolarizados en el nivel secundario aumentó 14%. Ya en 2021, el 92% de los adolescentes de entre 13 y 17 años asistían al nivel secundario.

“Durante los últimos 15 años, la cantidad de jóvenes que obtuvo el título secundario aumentó en forma sostenida. Sin embargo, esas mayores oportunidades educativas no encontraron el correlato en mayores oportunidades laborales”, explicó Esteban Torre, director del programa de Educación de Cippec, quien participó del relevamiento.

El dato central en este aspecto, a resaltar como un avance, es que más personas cursan la escuela secundaria y logran terminar el secundario. El informe mostró así una imagen contundente, donde se ve en el periodo 2003-2021 que creció el porcentaje de graduados del nivel.

La proporción de jóvenes que completaron la secundaria aumentó 14% entre 2003 y 2021. El año pasado, se verificó que tenían título secundario el 66,8% de los jóvenes de 18 a 24 años y el 72,3% de los jóvenes de 25 a 29 años. La mejora es notoria, ya que estas cifras rondaban el 60% en 2003, por lo que los datos sugieren que aumentó la cantidad de estudiantes que accedieron al título secundario a través de la modalidad para adultos y de programas de terminalidad educativa.

Escuela secundaria y mercado laboral: cómo es la inserción
El primer empleo es uno de los grandes desafíos para quienes guían y manejan las acciones desde el mundo educativo, ya sea en el entorno estatal o privado. Justamente, el informe marcó que en 2021, un tercio de los jóvenes de entre 25 y 29 años con secundaria completa logró acceder a empleos de calidad, mientras que en 2006 esa cifra era del 40%.

“El desarrollo con inclusión social de las juventudes requiere que pongamos atención a la articulación de las políticas educativas con las políticas de promoción de trabajos de calidad”, señaló Torre.

A su vez, la cuestión de la inserción laboral de los jóvenes es una preocupación que se materializa no solamente en Argentina, ya que es un foco de atención en América Latina. En esa línea, la experta en Educación y Trabajo de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Guillermina Laguzzi, destacó que “el nivel de educación incide directamente en la calidad del empleo al que acceden las personas”.

Por lo tanto, explicó, “se requiere una articulación entre niveles y modalidades del sistema que forme mirando el futuro, pensando en las juventudes y mejorando sus posibilidades de inserción laboral de cara al mundo del trabajo, la economía del conocimiento y la ciudadanía contemporánea”, concluyó Laguzzi.

Te puede interesar